GUÍA PASO A PASO
Cómo hacer un currículum: guía completa paso a paso
Un buen currículum no es el más bonito ni el más largo: es el que deja claro, de un vistazo, qué haces, qué has conseguido y por qué encajas en el puesto. En esta guía verás cómo hacer un currículum paso a paso: qué poner en cada parte y en qué orden, qué datos personales sobran, cómo redactar la experiencia con logros, qué formato elegir y cómo revisarlo antes de enviarlo.
Estructura y partes de un currículum
Antes de pensar en diseños o plantillas conviene decidir qué poner en un currículum y en qué orden. Casi todos los currículums eficaces, sea el de un mozo de almacén o el de una directora financiera, comparten el mismo esqueleto; lo que cambia es cuánto espacio ocupa cada bloque. Para la mayoría de perfiles con algo de trayectoria, este orden funciona:
- Encabezado: nombre y apellidos, título profesional y datos de contacto.
- Perfil profesional: un párrafo breve que resume qué haces, con qué nivel y qué aportas.
- Experiencia laboral, del puesto más reciente al más antiguo.
- Educación y formación complementaria.
- Habilidades técnicas y personales relacionadas con el puesto.
- Idiomas, siempre con nivel.
- Secciones opcionales: certificaciones, proyectos, voluntariado, publicaciones, referencias o intereses, solo cuando aportan algo al puesto.
Hay dos excepciones frecuentes. Si acabas de terminar tus estudios o tu formación pesa más que tu trayectoria, sube la educación por encima de la experiencia; lo explicamos con detalle en la guía de currículum sin experiencia. Y si el puesto exige una titulación o habilitación concreta —enfermería, docencia, abogacía, instalaciones eléctricas—, haz que se vea en el título profesional o en la primera línea del perfil, aunque la sección de educación vaya más abajo.
Quien selecciona suele leer primero en diagonal: encabezado, perfil, nombres de puestos y empresas, fechas. Solo si eso le encaja entra en el detalle. Por eso la estructura importa tanto como la redacción: cada dato clave debe encontrarse sin tener que leer párrafos enteros.
Datos personales y de contacto: qué poner y qué no
El encabezado es la parte más sencilla del curriculum vitae y, aun así, donde más errores evitables aparecen. Incluye solo lo que sirve para identificarte y contactarte:
- Nombre y apellidos, tal como quieres que te llamen en el proceso. Si en tu vida profesional usas un solo apellido, está bien.
- Teléfono, con prefijo internacional si te postulas en otro país (+34, +52, +57…).
- Correo electrónico sobrio, idealmente con tu nombre:
lucia.ferrer@…mejor que un apodo de adolescencia. - Ubicación: ciudad y provincia o estado. La dirección completa no hace falta. Si vas a mudarte, indícalo: «Zaragoza (traslado a Valencia en enero)».
- LinkedIn, portfolio o web personal, solo si están actualizados y cuentan lo mismo que el currículum.
- Carné de conducir y vehículo propio, cuando el puesto implica desplazamientos o turnos sin transporte público.
Datos que no son necesarios
En España y en buena parte de Latinoamérica ya no se espera que el currículum recoja datos que no sirven para valorar tu candidatura. Puedes omitir sin problema:
- El DNI, NIE, cédula o número de pasaporte. La empresa lo pedirá cuando vaya a contratarte.
- El estado civil, el número de hijos o la religión.
- La fecha de nacimiento o la edad: no dicen nada de tu trabajo y pueden dar pie a sesgos.
- La nacionalidad, salvo que necesites aclarar que puedes trabajar legalmente; en ese caso escribe directamente «Permiso de trabajo en la UE» o el equivalente del país.
La costumbre cambia según el país: en algunos lugares de Latinoamérica la hoja de vida tradicional todavía incluye documento de identidad o fecha de nacimiento, y hay formularios de empleo público que los exigen. Si la oferta los pide, inclúyelos; si no, sobran. Tienes más detalle en la guía de hoja de vida.
¿Foto sí o no?
La foto es opcional. En España y gran parte de Latinoamérica es habitual, sobre todo en puestos de cara al público, pero no obligatoria. En procesos de Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos o Canadá, en cambio, lo normal es no incluirla (lo contamos en la guía de currículum en inglés). Si la pones, que sea reciente, con la cara bien visible, fondo neutro y buena luz: nada de recortes de fotos de vacaciones ni selfis con filtros.
Título profesional y perfil: lo primero que se lee
Justo debajo de tu nombre va el título profesional: una línea que dice a qué te dedicas. Sustituye al clásico encabezado «Curriculum vitae», que no aporta información porque ya se sabe qué documento es.
Curriculum vitae — Marta Ibáñez Soler
Marta Ibáñez Soler — Técnica de nóminas y seguros sociales
El título puede ajustarse a cada oferta siempre que sea verdad. Si tu contrato decía «auxiliar administrativo» pero llevabas la facturación completa y la oferta busca un «administrativo de facturación», puedes usar esa denominación. Lo que no debes hacer es inflar el nivel: pasar de técnico a responsable, o de junior a senior, sin haberlo sido.
El perfil profesional
Debajo del encabezado, un párrafo de tres o cuatro frases —entre 50 y 100 palabras— resume quién eres profesionalmente. Una estructura que funciona: qué haces y con cuánta experiencia, en qué destacas, con alguna prueba, y qué aportas o buscas en relación con el puesto.
Técnica de nóminas con seis años de experiencia en asesoría laboral, responsable de la nómina mensual de una cartera de 30 empresas de hostelería y comercio. Domino A3nom, el Sistema RED y Contrat@, y he preparado la documentación de clientes para inspecciones de trabajo. Busco incorporarme al departamento de personas de una empresa con plantilla propia para llevar el ciclo laboral completo.
Evita los perfiles que podrían ser de cualquiera («persona responsable, proactiva y con ganas de aprender»). Tienes una fórmula detallada, ejemplos de antes y después y más de veinte perfiles por sector en la guía de perfil profesional.
Experiencia laboral: orden cronológico inverso y logros
Es el bloque que más se lee y el que más trabajo merece. Ordena los puestos en orden cronológico inverso: el actual o el último arriba, y de ahí hacia atrás. Para cada uno indica:
- Puesto, con la denominación más reconocible en tu sector.
- Empresa y ciudad. Si la empresa es poco conocida, añade en pocas palabras a qué se dedica: «Grupo Almar, cadena de cuatro hoteles urbanos».
- Fechas de inicio y fin con mes y año (03/2022 – Actualidad). Poner solo los años genera dudas: de 2023 a 2024 pueden ser dos meses o casi dos años.
- De tres a cinco viñetas en los puestos recientes y relevantes; una o dos en los antiguos.
Logros, no solo funciones
Las funciones dicen qué te encargaban; los logros dicen cómo lo hiciste y qué cambió gracias a ti. Una fórmula útil para cada viñeta: verbo de acción + qué hiciste + contexto o resultado (volumen, frecuencia, mejora, reconocimiento).
Encargado de atender a los clientes y gestionar las reservas.
Gestioné las reservas y los cambios de un hotel de 85 habitaciones con Opera PMS y cubrí en solitario el turno de noche, incluidos el cierre de caja y la auditoría nocturna.
Las cifras ayudan, pero solo si son reales y sabes explicarlas en una entrevista. Si no tienes datos exactos, el contexto también cuenta: tamaño del equipo, tipo de clientes, herramientas, responsabilidades que asumiste antes de lo previsto. Algunos verbos que funcionan mejor que «encargado de» o «responsable de»: gestioné, coordiné, reduje, implanté, formé, negocié, resolví, preparé, supervisé, rediseñé, automaticé.
Casos especiales
- Muchos empleos cortos: agrupa los parecidos en una sola entrada («Camarero en temporadas de verano, Costa Brava, 2019–2022») y detalla solo los más relevantes.
- Autónomos y freelance: preséntalo como un puesto más, con los tipos de cliente o los proyectos representativos. Si hay confidencialidad, describe el sector sin nombrar al cliente.
- Huecos entre empleos: una línea basta si fue por estudios, cuidados, salud o un proyecto personal. No hace falta justificarlo con detalle.
- Trayectoria larga: desarrolla los últimos 10–15 años y resume lo anterior en una línea de «Experiencia previa».
En los ejemplos de currículum por profesión tienes viñetas redactadas para cada sector, desde camarero hasta desarrollador de software.
Educación y formación complementaria
Ordena también la formación de lo más reciente a lo más antiguo, con el nombre exacto del título, el centro, la ciudad y el año de finalización (o «en curso», con la fecha prevista). Algunas pautas:
- Si tienes estudios universitarios o de FP, no hace falta incluir el bachillerato ni la ESO. Si tu nivel más alto es la secundaria, sí.
- La nota media solo tiene sentido si es alta y la titulación es reciente, o si la oferta la pide.
- El TFG, el TFM o la tesis merecen una línea cuando tienen relación con el puesto.
- En formación complementaria, incluye cursos relacionados con el trabajo, con entidad, horas y año: «Curso de Prevención de Riesgos Laborales (60 h), 2024». Un curso de dos horas sin relación con el puesto no suma.
- Los certificados de profesionalidad, carnés y habilitaciones (manipulador de alimentos, carretillero, CAP, PRL de construcción) pueden ir aquí o en una sección propia de certificaciones si son requisito del puesto.
- Si tu título es extranjero y estás tramitando la homologación o la equivalencia, dilo: «Licenciatura en Enfermería (Lima, Perú) — homologación en trámite».
Habilidades: pocas, concretas y demostrables
La sección de habilidades funciona como resumen rápido de lo que sabes hacer y, en los portales de empleo, como fuente de palabras clave. Distingue dos tipos:
- Habilidades técnicas o duras: conocimientos y herramientas verificables. Por ejemplo, Excel (tablas dinámicas, BUSCARX), SAP FI, AutoCAD, APPCC, soporte vital básico, SQL o cocina al vacío.
- Habilidades blandas: cómo trabajas y te relacionas. Comunicación, organización, negociación, gestión de conflictos, liderazgo de equipos.
Entre 6 y 12 suele ser suficiente; si son más, agrúpalas por categorías (herramientas, metodologías, idiomas aparte). Prioriza las que pide la oferta y que puedes demostrar. Y cuanto más concretas, mejor: «Excel» dice poco; «Excel: tablas dinámicas, BUSCARX y macros sencillas» dice mucho.
Un gráfico de barras con «Photoshop 80 %» no informa de nada —¿80 % respecto a qué?— y un sistema de lectura automática no puede interpretarlo. Si quieres indicar nivel, usa palabras: básico, intermedio, avanzado.
Las habilidades blandas convencen cuando se ven en la experiencia, no cuando se enumeran. En la guía de habilidades para el currículum tienes listas por sector y cómo demostrar cada una.
Idiomas: cómo indicar el nivel con el MCER
«Inglés: nivel medio» es una de las líneas más ambiguas que puede tener un currículum. Lo más claro es usar la escala del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), conocida en inglés como CEFR, que se entiende en toda Europa y en buena parte de Latinoamérica:
| Nivel | Denominación | Qué significa en el trabajo |
|---|---|---|
| A1 | Acceso | Frases muy básicas; no basta para trabajar en ese idioma. |
| A2 | Plataforma | Situaciones sencillas y rutinarias: saludar, dar indicaciones simples. |
| B1 | Umbral | Conversaciones previsibles y correos sencillos sobre temas conocidos. |
| B2 | Avanzado | Reuniones, llamadas y correos de trabajo con soltura razonable. |
| C1 | Dominio operativo eficaz | Fluidez para presentar, negociar o redactar informes. |
| C2 | Maestría | Precisión y matices en prácticamente cualquier situación. |
Junto al nivel, añade el certificado si lo tienes: «Inglés — C1 (Cambridge C1 Advanced, 2023)», «Francés — B2 (DELF B2)», «Alemán — B1 (Escuela Oficial de Idiomas)». Si no tienes certificado, autoevalúate con honestidad: si pones B2, cuenta con que parte de la entrevista sea en ese idioma. Para tu lengua materna basta «nativo» o «lengua materna». Y si hablas catalán, gallego, euskera, quechua o guaraní, inclúyelo: en algunos puestos es requisito o mérito. Si vas a presentarte a ofertas en inglés, revisa la guía de currículum en inglés.
Extensión: ¿una página o dos?
No existe una norma universal, pero sí un criterio útil: cada línea tiene que ganarse su sitio. En la práctica:
- Una página si estás empezando, si llevas menos de diez años trabajando o si tu trayectoria relevante cabe sin apretar la letra.
- Dos páginas si tienes una trayectoria larga y relacionada con el puesto, o un perfil técnico con proyectos, certificaciones y herramientas que quien selecciona necesita ver.
- Más de dos, solo cuando el contexto lo pide: el currículum académico con publicaciones y docencia, algunas convocatorias públicas o el Currículum Vitae Normalizado (CVN) que se usa en investigación en España.
Si te sobra media página, no la rellenes con aficiones genéricas; si te falta espacio, recorta antes de reducir márgenes o tamaño de letra. Lo primero que suele sobrar: el detalle de empleos de hace más de quince años, cursos sin relación con el puesto, habilidades obvias («Internet», «correo electrónico») y frases de objetivo que repiten lo que ya dice el perfil. Una segunda página a medio llenar es aceptable; una que solo contiene dos líneas de intereses, no.
Formato cronológico, funcional o mixto: cuál elegir
El formato define cómo organizas la experiencia. Hay tres grandes opciones, y no sirven para lo mismo:
| Formato | Cómo se organiza | Cuándo conviene | Qué vigilar |
|---|---|---|---|
| Cronológico inverso | Puestos del más reciente al más antiguo, con fechas y logros en cada uno. | Trayectoria continua en el mismo campo. Es el que la mayoría de seleccionadores espera encontrar. | Deja a la vista huecos y cambios frecuentes; explícalos en una línea. |
| Funcional | Agrupa la experiencia por áreas de competencia (ventas, gestión de equipos…) y relega o elimina las fechas. | Casos muy concretos: trayectorias muy fragmentadas o experiencia adquirida fuera del empleo formal. | Puede leerse como un intento de ocultar algo, y las plataformas de empleo, que esperan puestos con fechas, lo procesan mal. |
| Mixto o combinado | Un bloque inicial de competencias clave con logros, seguido de la experiencia cronológica resumida. | Cambios de sector, vuelta al mercado tras una pausa, perfiles con muchas habilidades transferibles. | Que el bloque de competencias no se convierta en una lista de adjetivos: cada punto necesita una prueba. |
Si dudas, elige el cronológico inverso. Es el más fácil de leer, el que mejor interpretan los sistemas de gestión de candidaturas (ATS) y el que siguen la mayoría de plantillas de currículum. El mixto es la mejor alternativa cuando tu experiencia reciente no se parece al puesto que buscas.
Diseño y legibilidad
Un buen diseño no se nota: hace que el contenido se lea sin esfuerzo. Estas pautas sirven para casi cualquier sector:
- Tipografía legible, cuerpo de texto entre 10 y 12 puntos y el nombre claramente más grande.
- Márgenes de entre 1,5 y 2,5 cm y aire entre secciones: el espacio en blanco también organiza.
- Una o dos fuentes como mucho y un solo color de acento, usado con moderación.
- Títulos de sección estándar («Experiencia», «Educación», «Habilidades») para que se encuentren a la primera.
- Fechas, cargos y empresas siempre en la misma posición y con el mismo formato.
- Viñetas de una o dos líneas en lugar de párrafos largos.
- Texto dentro de imágenes o datos de contacto representados solo con iconos.
- Gráficos de nivel, fondos oscuros a toda página o tipografías decorativas.
- Tablas complejas o varias columnas estrechas si vas a enviarlo por portales de empleo, que a veces leen el texto en un orden equivocado.
En sectores creativos como el diseño gráfico hay margen para más personalidad visual, pero la legibilidad sigue mandando: el portfolio es el lugar para lucirse. Si vas a postular a través de plataformas de empleo, revisa también la guía de currículum compatible con ATS.
Guardar en PDF y poner nombre al archivo
Salvo que la oferta pida otro formato, envía el currículum en PDF: se ve igual en cualquier dispositivo y no se descoloca al abrirlo en otro ordenador. Antes de mandarlo, comprueba tres cosas:
- Que el texto sea real y seleccionable, no una imagen escaneada. Abre el PDF, selecciona una frase y búscala con Ctrl+F: si el lector no la encuentra, un sistema automático tampoco podrá leerla.
- Que los enlaces funcionen: LinkedIn, portfolio, web personal.
- Que el nombre del archivo sea profesional:
Marta-Ibanez-CV-Tecnica-Nominas.pdfen lugar decv_definitivo_v3.pdf. Mejor sin tildes ni eñes, que algunos sistemas convierten en símbolos extraños.
Mi Resumen exporta directamente a PDF en tamaño A4 con texto real seleccionable, y además permite publicar el mismo currículum como web personal en tu propio subdominio (tunombre.miresumen.com), útil para enlazarlo desde LinkedIn o desde la firma del correo.
Si la empresa usa un formulario propio, rellénalo completo aunque adjuntes el PDF: a menudo se filtra por esos campos.
Cómo adaptar el currículum a cada oferta
Enviar el mismo documento a todas las ofertas es cómodo, pero rara vez funciona. Adaptar no significa rehacerlo cada vez, sino ajustar lo que más pesa. Un método rápido:
- Lee la oferta y separa requisitos: lo imprescindible (titulación, años, herramientas, idiomas) de lo deseable.
- Subraya cómo nombra la empresa las tareas y herramientas. Si dice «atención al cliente» y tú escribiste «servicio al cliente», o «contador» donde tú pusiste «contable», usa su término cuando sea equivalente.
- Ajusta el título y el perfil para que respondan a lo que buscan.
- Reordena las viñetas de cada puesto: arriba, las que prueban los requisitos de la oferta.
- Revisa las habilidades: quita las que no vienen al caso y comprueba que las pedidas, si las dominas, aparecen con el mismo nombre.
Guarda una versión «maestra» completa y crea las adaptaciones a partir de ella. Y no copies requisitos que no cumples: si piden SAP y tú has usado otro ERP, di cuál y con qué módulos; es honesto y sugiere que aprenderás rápido.
El asistente de IA de Mi Resumen puede comparar tu currículum con el texto de una oferta que pegues y separar las coincidencias reales de los requisitos que no acreditas; tú revisas cada propuesta antes de aplicarla. Para completar la candidatura, acompáñala de una carta de presentación escrita para esa empresa.
Errores frecuentes al hacer un currículum
Casi ninguno de estos fallos tiene que ver con la experiencia; la mayoría se corrige con una buena revisión:
- Faltas de ortografía y erratas. Léelo en voz alta, pásale un corrector y pide a otra persona que lo revise.
- Titular el documento «Curriculum vitae» en lugar de poner tu nombre y tu título profesional.
- Copiar la descripción del puesto en la experiencia: «funciones propias del cargo» no dice nada de ti.
- Bloques de texto de ocho líneas donde cabrían tres viñetas.
- Fechas que no cuadran entre el currículum, LinkedIn y lo que cuentas en la entrevista.
- Exagerar o inventar titulaciones, niveles de idioma o responsabilidades. Se comprueba con más facilidad de lo que parece, y un solo dato falso resta credibilidad a todo lo demás.
- Adjetivos sin respaldo: «dinámico, proactivo, resolutivo» sin un solo ejemplo que lo sostenga.
- Datos personales innecesarios o una dirección de correo poco seria.
- Mezclar tiempos verbales o alternar la primera persona con frases impersonales.
- No adaptar nada: el mismo documento para un puesto de almacén y otro de oficina.
Checklist final antes de enviar tu currículum
Repasa esta lista con el PDF final abierto, no con el borrador:
- Nombre, título profesional, teléfono y correo son correctos, y el teléfono lleva prefijo si te postulas fuera.
- No hay datos personales que no te hayan pedido (DNI, estado civil, fecha de nacimiento).
- El perfil tiene tres o cuatro frases y menciona el puesto o el área al que te presentas.
- La experiencia está en orden cronológico inverso, con mes y año en todas las fechas.
- Cada puesto reciente tiene al menos un logro, no solo funciones.
- Los términos clave de la oferta que cumples aparecen tal como los escribe la empresa.
- Los idiomas indican nivel MCER o certificado.
- Ocupa una o dos páginas, y la segunda, si existe, tiene contenido real.
- Tipografía, fechas y viñetas siguen el mismo formato en todo el documento.
- El texto se puede seleccionar y los enlaces funcionan.
- El archivo lleva tu nombre y el puesto.
- Alguien de confianza lo ha leído buscando erratas.
Si quieres ver todo esto aplicado a un caso concreto, abre el ejemplo de tu sector en los ejemplos de currículum: administrativo, enfermería, dependiente, mozo de almacén y muchos más.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe llevar un currículum?
Como mínimo: nombre y datos de contacto, título profesional, un perfil breve, experiencia laboral en orden cronológico inverso, educación, habilidades e idiomas con nivel. Certificaciones, proyectos, voluntariado o referencias se añaden solo si aportan algo al puesto.
¿Cuántas páginas debe tener un currículum?
Una página si estás empezando o si tu experiencia relevante cabe sin apretar la letra; dos si tienes una trayectoria larga y relacionada con el puesto. Más de dos solo en currículums académicos o cuando la convocatoria lo pide expresamente.
¿Es obligatorio poner foto en el currículum?
No. En España y buena parte de Latinoamérica es habitual pero opcional; en Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos o Canadá lo normal es no ponerla. Si la incluyes, que sea reciente, con fondo neutro y un aspecto acorde con el puesto.
¿Hay que poner el DNI, la edad o el estado civil en el currículum?
No es necesario. Esos datos no sirven para valorar tu candidatura y la empresa los pedirá cuando vaya a contratarte. Inclúyelos solo si la oferta o el formulario los exige, algo que todavía ocurre en algunos países y procesos públicos.
¿Qué formato de currículum es mejor: cronológico, funcional o mixto?
Para la mayoría de personas, el cronológico inverso: es el que se espera y el más fácil de leer. El mixto funciona bien si cambias de sector o vuelves tras una pausa. El funcional puro rara vez conviene, porque oculta las fechas y genera desconfianza.
¿Qué diferencia hay entre currículum, curriculum vitae, CV y hoja de vida?
Son formas de llamar al mismo documento. «Currículum» y «CV» son las más habituales en España; en Colombia y otros países se dice «hoja de vida», a veces con un formato algo distinto. Lo explicamos en la guía de hoja de vida.
¿Tengo que poner referencias en el currículum?
No hace falta incluir nombres y teléfonos salvo que la oferta lo pida. Basta con tenerlas preparadas y pedir permiso a esas personas antes de dar sus datos. La frase «referencias a disposición» ocupa espacio sin aportar nada.